Política 0.2
28 Septiembre 2007
Me ofende constatar que nuestra política no sólo no es 2.0, es que no llega ni a 1.0. Siendo generoso se queda en 0.2. Hace ya un tiempo me quejé del grave problema que supone la desconnexión de nuestras élites (y no sólo la de los políticos). En un tiempo de redes globales e inteligencia colectiva, cuando ya todo es WAN (Wide World Area Network) hay quien cree suficiente trabajar en una LAN (Local Area Network) o lo que es lo mismo: su despacho o como máximo su edificio o su organización. Y tolerar esto a los políticos es un lujo que ningún ciudadano puede permitirse y que ningún país puede aguantar.
Ya no hablo de su débil apuesta personal por Internet (ni José Luís Rodríguez Zapatero ni Mariano Rajoy tienen dominio propio en Internet, como ha hecho Angela Merkel), ni de si han activado televisiones IP (como ha hecho Nicolás Sarkozy), ni de si ofrecen canales RSS para informar a la ciudadanía (algo que no tiene La Moncloa pero sí el 10 de Downing Street). No. Lo que me ofende es que crean que esto de la comunicación digital con sus ciudadanos es algo que se puede usar en período electoral para luego abandonarlo sin tan solo sonrojarse. Creen que es un recurso de imagen, como puede serlo la foto con un niño, y no entienden que es una actitud. Una posición ante el mundo.
Leo hoy en 5lineas un balance de como están los blogs que los candidatos españoles impulsaron en la campaña electoral de hace cuatro meses. Desolador. “De un total de 22 candidatos con blog, 6 ya no funcionan, 8 lo dejaron en los últimos días de Mayo, 1 en Junio y 7 han continuado hasta hoy”. Y no están todos los que no están. Por ejemplo José Montilla no actualiza su web personal desde noviembre de 2006, y no consta en este análisis. Como tampoco consta el fiasco que supuso el blog de Pascual Maragall cuando presidía la Generalitat. Son analógicos. Si no vivimos en el mismo planeta, y a duras penas visitan el mío como meros turistas, ¿cómo es posible que sean ellos quienes manden?. Me siento como el habitante de un vecindario muy alejado del centro urbano donde está el Ayuntamiento. Sólo que al revés. Vivo en un centro urbano regido por un Ayuntamiento de un vecindario aislado en pleno monte.
Hay una convulsión en conceptos como autoridad, identidad, comunidad, libertad, relevancia, confianza, solvencia, participación, conversación, mercado, consumidor, servicio, propiedad, autoría… y van ellos y no se personan en el debate. Y si no están en este debate, ¿dónde están?. ¿Y cómo se atreven a personarse en el espacio donde se está desarrollando esta conversación y largarse a la mañana siguiente de las elecciones?.
Hay excepciones, sí. Indicios. Ya comenté la fresca sorpresa de Guillermo Fernández Vara en Extremadura. Y me han reconfortado algunos de los párrafos de Miquel Iceta en su intervención de hoy en el Parlament de Catalunya. Pero hay un problema. Esto va muy rápido. Correr ya no es suficiente. Hay que acelerar, y mucho.
Publicado por genisroca


En abril de este año la gente de 











